El Parlamento Europeo ha aprobado nuevas normas para facilitar el acceso a plantas obtenidas mediante nuevas técnicas genómicas —NGT, por sus siglas en inglés—. El objetivo es impulsar variedades más resistentes al clima y a las plagas, con mayor rendimiento y menor necesidad de pesticidas. Estas nuevas reglas también afectarán a la regulación de semillas de cannabis.

Hasta ahora, las plantas desarrolladas con estas técnicas estaban sometidas a la misma normativa que los organismos modificados genéticamente tradicionales, un marco que podía hacer que la aprobación tardara más de 10 años y costara hasta 10 millones de euros. Con la nueva regulación, la UE pasa a valorar las plantas según su resultado genético final, y no tanto por la técnica utilizada para obtenerlas.

La normativa divide las plantas NGT en dos categorías. Las NGT-1 serán aquellas con cambios limitados que podrían haberse producido también mediante mejora convencional; una vez verificadas, se tratarán como plantas convencionales. Sin embargo, las plantas diseñadas para tolerar herbicidas o producir sustancias insecticidas no podrán entrar en esta categoría. Las NGT-2, con modificaciones más amplias o complejas, seguirán sujetas a normas estrictas similares a las de los OGM, incluyendo evaluación de riesgos y autorización previa antes de su comercialización en la UE.

Las reglas se aplicarán tanto a plantas europeas como importadas. Fuera de la UE ya existen o están en desarrollo productos obtenidos con NGT, como trigo bajo en gluten, patatas resistentes a patógenos o maíz tolerante a la sequía.

La trazabilidad y el etiquetado seguirán siendo obligatorios para las NGT-2. Además, las variedades que contengan o procedan de plantas NGT-1 aparecerán en una base de datos pública de la UE, y los sacos de semillas o material reproductivo deberán estar etiquetados como NGT-1 para que los agricultores puedan elegir con información clara.

Las NGT no estarán permitidas en producción ecológica, aunque la presencia técnicamente inevitable de plantas NGT-1 no se considerará automáticamente un incumplimiento. La Comisión Europea evaluará si esta regulación genera cargas administrativas, económicas o prácticas para los operadores ecológicos.

En materia de patentes, las NGT podrán patentarse, salvo cuando se trate de rasgos o secuencias ya presentes en la naturaleza o producidos por medios biológicos. También se han introducido salvaguardas para evitar la concentración del mercado, asegurar precios asequibles y garantizar que los agricultores mantengan el derecho a guardar y replantar semillas.

La regulación entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea y empezará a aplicarse dos años más tarde. La ponente Jessica Polfjärd defendió que la aprobación supone una victoria para los agricultores europeos, la innovación, la competitividad y la seguridad alimentaria.

Manel Asenjo

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