Desde hace unos años, en nuestro growshop hemos notado un interés creciente por el cultivo interior con LED. Esta tecnología de iluminación es cada vez más asequible y eficiente. Por este motivo, en el post de hoy vamos a explicarte cómo elegir el foco LED para cultivo interior que más te conviene sin que tengas que gastarte más dinero del necesario (Eso sí, a poder ser, gástatelo en nuestra tienda).

Quizás aún no te has pasado a la tecnología LED y sigues con focos de sodio o LEC, pero sabes que ha llegado el momento de cambiar a una fuente de luz más eficiente. Esto puede ayudarte a ahorrar en la factura de la luz y a controlar mejor la iluminación del cultivo, siempre que el equipo esté bien dimensionado. Para que puedas elegir entre los distintos focos LED de cultivo interior de nuestro catálogo, antes deberías tener claras una serie de cuestiones. ¡Vamos a ello!

❓ ¿Qué LED es mejor para cultivar?

Si eres de los que paga la luz, y esperamos que así sea, tienes que fijarte en el equipo más eficiente desde el punto de vista energético. La eficacia de un LED se mide en micromoles por julio (µmol/J) y nos sirve para comparar distintos modelos, incluso de un mismo fabricante.

Eficiencia lumínica

Este es un factor a tener en cuenta y que nos sirve para comparar focos LED de la misma potencia. La eficacia se calcula mediante la siguiente fórmula:

formula calculo eficiencia

Como recordarás (o no), un vatio equivale a un julio por segundo; por tanto:

formula calculo eficiencia luminica led

Quitando los segundos tanto en el numerador como en el denominador, obtenemos las unidades de la eficacia (µmol/J).

Toda esta parrafada es para decirte que, a igual potencia, un LED con mayor eficacia es capaz de emitir más fotones fotosintéticos (PPF) con el mismo consumo. Para que esto pueda traducirse en una cosecha mayor, también importan la distribución de la luz, la altura del foco y el resto de las condiciones del cultivo.

Conviene diferenciar tres conceptos. El PAR es el rango de radiación fotosintéticamente activa, tradicionalmente comprendido entre 400 y 700 nm. El PPF indica la cantidad total de fotones que emite el foco y se expresa en µmol/s. El PPFD indica cuántos de esos fotones llegan cada segundo a cada metro cuadrado del cultivo y se expresa en µmol/m²·s. Esta última medida es la que nos ayuda a comprobar la intensidad y la uniformidad de la luz sobre las plantas. Es bastante distinta de los lúmenes, una medida basada en la luz que percibe el ojo humano.

🌈 ¿Qué color de luz es mejor para el cultivo indoor?

En primer lugar, debes tener claro para qué vas a usar el LED. No es lo mismo cultivar madres para la obtención de esquejes que cultivar plantas para sacar cogollos. Si vas a cultivar flores, necesitas un foco LED full spectrum, con un espectro blanco amplio y un buen aporte de tonos rojos.

Si vas a cultivar para obtener cogollos, busca un LED full spectrum con diodos blancos y refuerzo de rojo profundo. Los diodos de 660 nm son rojo profundo o deep red, no far-red. El far-red se encuentra aproximadamente entre 700 y 750 nm y, cuando está presente en una luminaria, suele situarse alrededor de 730 nm. Más que fijarte únicamente en los kelvin, comprueba el gráfico del espectro, el PPF y el mapa PPFD del equipo.

En cambio, si estás cultivando plantas madres para obtener esquejes, es mejor una iluminación con un espectro más azulado, que favorece un crecimiento compacto con tallos fuertes. Para esta función resultan más prácticas las barras LED de 6500 K de 26 y 42 W, ya que puedes adaptar el número de barras a la superficie o a cada estantería sin instalar un equipo de 720 W.

Rango de precios: desde 39,00 € hasta 56,00 €

💡 ¿Qué potencia de LED necesito?

Como orientación general, durante años se ha hablado de instalar unos 300 W por metro cuadrado. Sin embargo, los vatios solo indican el consumo y no la cantidad de luz que llega a las plantas. Por ejemplo, un LED de 300 W con una eficacia de 2,6 µmol/J emite 780 µmol/s, mientras que otro de la misma potencia y 3,1 µmol/J emite 930 µmol/s. Por eso, además de la potencia, debes comprobar el PPF, la eficacia y el mapa PPFD del foco.

En los cultivos con aporte extra de CO₂ se puede trabajar con densidades de luz más altas, pero la necesidad no debería calcularse únicamente en W/m². El aumento de PPFD debe coordinarse con la concentración de CO₂, la temperatura, el riego y la nutrición.

Potencia regulable

Las plantas necesitan distintas densidades lumínicas en cada etapa del cultivo. Para que te hagas una idea, estos son valores orientativos que usamos como punto de partida en nuestros cultivos (legales, ojo):

  • Esquejes: alrededor de 100 µmol/m²·s.

  • Plantel: alrededor de 200 µmol/m²·s.

  • Crecimiento: entre 300 y 500 µmol/m²·s.

  • Floración sin aporte extra de CO₂: entre 600 y 900 µmol/m²·s.

  • Maduración: entre 500 y 700 µmol/m²·s.

Son referencias generales, no valores universales. La intensidad adecuada también depende de la variedad, el fotoperiodo, la temperatura, la nutrición y el estado de las plantas.

Un LED regulable te permite ajustar la salida según las necesidades de la planta en cada fase del cultivo. La manera correcta de hacerlo es usando un medidor PAR/PPFD; pero, si no te llega el presupuesto, puedes emplear estos porcentajes únicamente como punto de partida:

  • Enraizamiento: alrededor del 25 %.

  • Crecimiento: alrededor del 50 %.

  • Floración: entre el 75 y el 100 %.

Esto puede funcionar siempre que el foco esté bien dimensionado para la superficie del armario. La altura, la potencia final y la regulación deben ajustarse utilizando el mapa PPFD del fabricante o mediciones tomadas en varios puntos del cultivo.

La potencia del foco LED dependerá de la superficie y de la forma del armario de cultivo. Si hablamos de producción de flor sin aporte extra de CO₂, podemos tomar como referencia un PPFD medio de entre 600 y 900 µmol/m²·s, comprobando también que no haya una intensidad excesiva en el centro ni demasiada pérdida en las esquinas. Teniendo en cuenta estas necesidades, estos son los focos que puedes escoger para cada armario:

Armario 80×80 cm

Elegiremos un foco de unos 200 W de potencia y con un PPF de al menos 500 µmol/s. En función de la variedad que vayas a cultivar, puedes meterle un poco más de “chicha”, hasta 240 W.

En tal caso recomendamos el LED Proton SMD 240 W, regulable y con 624 µmol/s declarados. Si buscas una alternativa más económica, el Agrolite AgroBell 200 W declara 560 µmol/s y también está pensado para 80×80 cm.

Rango de precios: desde 235,00 € hasta 288,00 €
El precio original era: 120,00 €.El precio actual es: 96,00 €.

Armario 100×100 cm

Esto viene a ser un metro cuadrado. Más que buscar una cifra exacta de vatios, conviene escoger un foco regulable cuyo mapa PPFD cubra bien toda la superficie.

El Innotech Proton SMD 420 W declara 1.218 µmol/s y una eficacia de 2,9 µmol/J. Su potencia ofrece margen de regulación, por lo que no es necesario utilizarlo siempre al 100 %: ajústalo según la etapa, la altura y las mediciones sobre las plantas.

El precio original era: 180,00 €.El precio actual es: 169,00 €.

Armario 120×60 cm

Para esta superficie rectangular conviene utilizar un panel con una geometría similar. El Agrolite Trion 300 W 3.1 mide aproximadamente 96×48 cm, declara 930 µmol/s y dispone de regulación.

Ajusta su potencia utilizando el mapa PPFD o un medidor, especialmente durante las primeras etapas.

El precio original era: 115,00 €.El precio actual es: 92,00 €.

Armario 120×120 cm

Estos armarios tienen 1,44 m² de superficie. Para cubrirlos recomendamos el Lumatek Apollo 550 W, que declara 1.540 µmol/s, una eficacia de 2,8 µmol/J y una cobertura de 1,2×1,2 m.

Según el mapa del fabricante, alcanza un PPFD medio aproximado de 812 µmol/m²·s a 40 cm en una superficie reflectante de estas dimensiones.

El precio original era: 483,00 €.El precio actual es: 364,90 €.

Armario 150×150 cm

En este caso tenemos una superficie útil de 2,25 m². Conviene utilizar un equipo regulable de barras, normalmente de unos 720 W, con buena uniformidad y un PPF próximo o superior a 1.800 µmol/s.

Como opción económica está el Lazerlite Pro 720 W; como alternativa de mayor eficacia, el MJ3 Venom F5 Revolution 720 W, diseñado para cubrir 150×150 cm.

El precio original era: 350,00 €.El precio actual es: 225,00 €.
El precio original era: 420,00 €.El precio actual es: 345,00 €.

💯 ¿Cuántos gramos se sacan de un foco LED?

Otra pregunta típica que nos hacen los clientes en nuestro growshop. Cuando hablamos de cultivo interior con LED, superar la barrera del gramo por vatio puede ser una referencia alcanzable en un cultivo bien optimizado, pero no es una producción garantizada.

Un foco de 600 W no produce automáticamente 600 gramos: también influyen la genética, la superficie vegetal, la duración del cultivo, la uniformidad de la luz, el clima, el riego, la nutrición y la experiencia. Para comparar resultados con mayor rigor, además de los gramos por vatio conviene tener en cuenta los gramos por metro cuadrado y los gramos por kWh consumido.

⏳ ¿Cuánto dura un LED de cultivo?

Algunos fabricantes declaran una vida útil de hasta 50.000 horas manteniendo alrededor de un 90 % de la emisión inicial, dato que suele expresarse como L90. No obstante, debes comprobarlo en la ficha técnica de cada modelo, porque la duración también depende del driver, la disipación del calor, la temperatura de trabajo y el mantenimiento.

Si un equipo cumple realmente esas cifras, puedes hacer muchas cosechas. Mira, si tus plantas florecen a 12 horas diarias, el cálculo supera los diez años:

calculo duracion led cultivo

No es necesario cambiar el LED automáticamente cada tres o cuatro años. Lo razonable es valorar su sustitución cuando haya perdido una parte relevante de su emisión, aparezcan averías difíciles de reparar o un equipo nuevo permita ahorrar suficiente energía para compensar el cambio.

Y, si finalmente decides renovarlo, recuerda que puedes venderlo en nuestro mercado de segunda mano.

🔍 No todos los diodos son iguales

A la hora de elegir entre uno u otro foco LED también deberías considerar la calidad de los diodos. Los Samsung LM301H EVO se encuentran entre los chips hortícolas de mayor eficacia, pero el nombre del chip no garantiza por sí solo la calidad del equipo completo.

También debes revisar el PPF, el mapa PPFD, la uniformidad, el driver, la disipación térmica, la protección IP, la regulación y la garantía.

🛡️ Garantía del fabricante

Es muy importante elegir marcas que ofrezcan garantías amplias y una tramitación clara. Tenemos experiencia gestionando devoluciones de focos LED que, sobre el papel, parecían de primer nivel. Y sí, una buena garantía se valora justo cuando hace falta 😉

En igualdad de condiciones, es mejor elegir un LED con cinco años de garantía en lugar de uno con dos. Comprueba también qué componentes cubre, quién tramita la incidencia en España y si existen drivers, barras u otros repuestos. Un foco no queda necesariamente anticuado al cumplir cinco años ni debe sustituirse mientras siga ofreciendo el rendimiento necesario.

Creo que respondiendo a estas preguntas ya sabrás cómo elegir el foco LED para cultivo interior que más te conviene. Y, si todavía tienes alguna duda, ¡deja tu comentario!

Manel Asenjo

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